Hola volvemos a recuperar este pots ya que se acerca la semana santa y luego,verano.Aunque debes recordar usar el protector a diario.
» 1. No lo uso,
porque tengo acné y echarme cremas lo empeora.
El hecho de tener acné no es ninguna excusa para no usar cremas protectoras. La
exposición al sol puede producir manchas o acentuar las pequeñas cicatrices que
deja el acné, en cualquier parte del cuerpo (cara, escote, espalda...). En
estos casos, lo que si convendría hacer es usar bronceadores ligeros, de tipo Oil
Free con SPF, según el tipo de piel, y descartar los aceites.
» 2. Soy una persona
que hace mucho deporte al aire libre, actividades acuáticas..., y no hay
protección solar que aguante mi ritmo.
Usar protectores solares resistentes al agua o aceites solares con alta
protección, que nos permitan alargar el tiempo de exposición solar, sería lo
recomendable en el caso de realizar mucha actividad física al aire libre. Si se
va a practicar deporte, justo después de aplicar el producto, sería mejor
utilizar uno de rápida absorción, para tener la seguridad de que se está
protegido.
La exposición al sol
puede producir manchas o acentuar las pequeñas cicatrices que deja el acné, en
cualquier parte del cuerpo.
» 3. La protección
solar sólo es para la playa o la piscina.
Hay que usar diariamente cremas faciales con SPF, dependiendo del tipo de piel,
tanto en invierno como en verano. Aplicaremos el protector siempre con la piel
seca, 30 minutos antes de la exposición solar, con la cantidad necesaria para
cubrir todo el cuerpo, sin olvidar orejas, calvas y manos. Luego se vuelve a
aplicar la crema tras cada baño o pasadas dos horas.
» 4. Las cremas es
la textura más efectiva, los aceites no se absorben.
La efectividad de estos cosméticos depende del SPF que tengan, es decir si se
tiene la piel muy clara, se necesitará protectores con SPF 30 en adelante. En
ningún caso tendrá que ver su textura. La única diferencia entre estos
productos sería que tanto las cremas como las aguas solares son emulsiones
homogéneas de dos fases (acuosa y oleosa), y el aceite es únicamente de una
fase.
La crema tiene una textura más viscosa y de aplicación sobre la piel más
untuosa, en cambio las aguas solares son más fluidas, ligeras y de más de
rápida absorción que los aceites.
» 5. Como me doy
rayos UVA y tengo ya bronceado, no me hace falta protección solar.
Es cierto que en la aplicación de rayos UVA en cabinas no se puede usar ningún
cosmético. Pero después del bronceado en cabina, conviene usar una crema
corporal hidratante, para evitar el envejecimiento prematuro de la piel.
» 6. No me aplico
crema, porque así no es posible broncearse.
En ningún caso la protección está reñida con el bronceado. En este caso se
debería optar por usar productos que contengan aceleradores del bronceado, que
estimulan la producción de melanina. Aunque busquemos efectos rápidos, debemos
ser conscientes de lo peligroso que es no usar el factor de protección
adecuado, o simplemente no utilizar.
» 7. Los protectores
solares son muy pringosos.
Para aquellas personas a las que las texturas más tradicionales les resulten
molestas, existen los llamados “Dry Oil” en spray.Como la bruma solar de germaine.
Hay que usar
diariamente cremas faciales con SPF, dependiendo del tipo de piel, tanto en invierno
como en verano. Aplicaremos el protector siempre con la piel seca, 30 minutos
antes de la exposición solar.
» 8. El cuerpo y la
cara sí, pero el pelo no hay necesidad de protegerlo.
El pelo sufre mucho con las altas temperaturas, al igual que lo hace con el
agua de las piscinas y el mar. Por ello, es recomendable usar un protector solar capilar.
»
9. Si ya tengo manchas o lunares, la única solución es cubrirlos con ropa,
sombreros...
Todavía no se está suficientemente concienciado de la necesidad de proteger las
manos, a pesar de ser éstas las primeras en sufrir los estragos del sol y las
que primero muestran los signos de la edad.